"La causa está parada. No hubo ningún avance". Las palabras de Marta Palacio, hermana de Roberto Isidro Córdoba el sereno que fue asesinado hace cinco meses en el barrio Los Fresnos en Yerba Buena, denotan una enorme tristeza.
El guarda privado fue encontrado muerto en la garita donde cumplía servicios el 24 de julio y es uno de los homicidios que la Policía aún no pudo resolver. Hubo varias hipótesis, pero nada pudo ser confirmado. Incluso en un principio se dijo que el hombre se había suicidado, pero luego las pericias lo descartaron.
Córdoba fue hallado sin vida con un corte profundo en el cuello y la marca de un golpe en la cabeza. En el lugar del crimen, solamente faltaba la billetera de la víctima. "A mi hermano lo mataron sin piedad. Lo degollaron con una frialdad espantosa", dijo la hermana de Córdoba, cuando LA GACETA la visitó en su domicilio.
En las viviendas ubicada en Amador Lucero al 2.800, donde residía el sereno, y en la de Magallanes al 2.100, propiedad de su hermana, hay mucha tristeza. La muerte de Córdoba sumada a la falta de resolución en la causa, se transformó en una cruz difícil de sobrellevar para sus familiares.
"Es muy doloroso todo lo que estamos viviendo. En la División Homicidios de la Policía, me trataron muy bien pero, por ahora, no nos dan respuestas de qué es lo que le pasó a mi hermano. Evidentemente ellos no saben mucho", afirmó entre lágrimas Palacio. Las preguntas sobre lo sucedido aquella fatídica noche son varias, pero las respuestas aún no aparecen.
Según la versión de los familiares de Córdoba, la víctima no tenía problemas con nadie, por eso no encuentran el motivo del ataque. "Mi hermano era una persona muy buena y amable. Tenía muchos amigos, por eso no le encuentro explicación a los sucedido", afirmó.
Todo se hace cuesta arriba para la familia Córdoba, ya que el tiempo juega un papel importante en la causa. "Cada día que pasa aumenta nuestro dolor, pero no vamos a descansar hasta que se haga justicia. El crimen de mi hermano no puede quedar impune", finalizó.